lunes, 2 de abril de 2012

LA PROCESIÓN DEL ARRABAL

Hola a todos.

Aquí vuelvo, a darle vidilla a este blog, al que creía más que muerto. Sin embargo, la amiga de Historias del cuarto de atrás ha tenido a bien recordarme su existencia. Aprovechando que estamos inmersos en la Semana Santa y que hace unos días publiqué en otra página una entrada sobre una procesión charra, paso a trasladarla aquí, cumpliendo así los deseos de mi querida paisana. 

Esta vez traigo ante vosotros una de las procesiones más populares de mi ciudad, y que es la que organiza la Hermandad del Santísimo Cristo del Amor y de la Paz y María Nuestra Madre. En Salamanca la conocemos como la procesión “del Arrabal” y ocurre algo muy curioso, si preguntas a la gente, a nadie le gusta pero el jueves Santo, la explanada de la iglesia de donde sale está abarrotada de gente, tanto a la salida como a la vuelta (que ya os adelanto se produce a altas horas de la madrugada). Misterios charros, supongo. Ya no me enrollo más y comenzamos.

Datos prácticos.

- Imágenes titulares: Santísimo Cristo del Amor y de la Paz y María Nuestra Madre.
- Sede Canónica: Iglesia Vieja del Arrabal, pero realiza su salida penitencial desde la Nueva.
- Hora y fecha de salida: Jueves Santo a las 20:30 horas.
- Particularidades: Cruza el puente romano, no entra en la Plaza Mayor.
- Duración aproximada: Casi 6 horas, lo que la convierte en una de las más largas de la Semana Santa de Salamanca.

La cofradía.

Señoras y señores, mucho me temo que nos encontramos ante el enfant terrible de la semana de Pasión charra. Esta cofradía ha sido pionera en muchas cosas y nunca ha estado exenta de polémica, hasta el punto de que durante varios años estuvo separada de la Junta de Cofradías por, según ellos, diferencias irreconciliables que no lo serían tanto cuando decidieron volver a su seno en el año 2005, espero que esta vez sea de forma definitiva, ya que pienso que pueden aportar buenas ideas a la Semana Santa de Salamanca.

* Su historia:

Fue fundada en Salamanca, el día 2 de febrero de 1971 por un grupo de jóvenes que no encontraban cabida en las cofradías existentes, por considerar que en ellas no estaban plenamente satisfechas sus inquietudes espirituales, estéticas y devocionales.

No quiero extenderme mucho en este apartado, pero sí merecen mención aparte los logros que ha conseguido esta hermandad, que son verdaderamente muy loables. El primero de ellos es que fue la pionera entre todas las cofradías salmantinas en admitir a la mujer como miembro de pleno derecho en 1972, apenas un año después de fundada la hermandad. También quiero destacar aquí que fue en esta cofradía donde las hermanas pudieron, por primera vez, cargar una imagen aunque esta iniciativa se vería secundada ese mismo año de 1985 por otra cofradía salmantina, la de la Vera Cruz, que permitió que sus hermanas cargaran el paso de Jesús Nazareno, conocido en Salamanca como “El nazareno chico” a mí personalmente no me gusta, ya que lleva cruz “de escopeta”, pero eso es disquisición aparte.

Hasta el año 1995, la cofradía cedía a la procesión general del Santo Entierro uno de sus pasos, la Coronación de Espinas pero dejó de hacerlo al producirse esa escisión de la que antes os hablaba, y que duró toda una década. Como ese paso no encajaba en la procesión tal y como la tenían planteada los cofrades, dato este que se comprobó al poco de llegar el paso a la ciudad, dejó de procesionar. En el año 2004 fue devuelto a sus propietarios, la cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno, en León, que a su vez le había cedido este paso a la hermandad salmantina, pero era la cofradía leonesa la que seguía conservando la titularidad de la imagen. Desde ese año 1995 la procesión comenzó a ser tal como la conocemos actualmente.

* El hábito y sus accesorios.

En este apartado tengo que hablaros por separado de cada una de las dos secciones que tiene esta cofradía, y que realizan su salida procesional en diferentes días, acompañando a distintas imágenes y visten también de distinta forma.

- Jueves Santo: Esta sección viste una túnica que recuerda poderosamente al hábito monacal. Hábito con capucha en blanco inmaculado, al que acompaña un escapulario en el mismo tono, todo ello realizado en lino. Los cofrades ciñen su cintura con una gruesa soga de esparto, que se ha convertido en un símbolo de la cofradía. Completan su indumentaria con la medalla de la hermandad, que coincide con el emblema de la misma y que representa una cruz de madera sin devastar con dos ramas de olivo cruzadas en la intersección de los maderos. Un emblema simple y muy representativo que los hermanos llevan al cuello realizado en plata blanca de primera ley. En esta procesión cabe destacar algunos accesorios, como pueden ser las carracas, las matracas y las tablas, elementos de lo más novedosos y que hacen que esta procesión sea única en la Semana Santa charra.


- Cristo de la Liberación: Esta sección procesiona con la imagen de un Yacente, en la madrugada del Viernes al Sábado Santo, y en ella podemos contemplar varias vestimentas muy diferenciadas El hábito de los hombres es igual al del jueves, salvo por el escapulario que está realizado en arpillera en lugar del lino, aunque este es el caso de los que van al principio, al lado de la cruz de guía. El resto de los hombres llevan túnica de cola de paño negro, inspirada en la de los antiguos disciplinantes. Sin embargo, la mayor diferencia se encuentra en las mujeres, que esta vez no desfilan con el hábito, sino vestidas con el traje de luto charro. Bueno, se trata más bien de una de sus variantes, llamada de ventioseno y está compuesta por: falda y blusa negras, medias de labor en blanco y zapato negro con hebillas plateadas. El traje se completa con manto negro rematado en borla cubriendo la cabeza, en las manos llevan un pañuelo blanco y un rosario. Por último, los componentes del coro gregoriano visten hábito cisterciense, con amplias mangas.

Las imágenes.

Vamos a comenzar ya con el meollo de la cuestión, que si no esto puede convertirse en un bodrio infumable. Esta cofradía desfila con dos imágenes: El Santísimo Cristo del Amor y de la Paz y María, Nuestra Madre, que casualmente celebra en este año 2012 el vigésimo quinto aniversario de su primera salida procesional. Pasemos a analizarlas por separado:


- Santísimo Cristo del Amor y de la Paz: Nos encontramos ante un precioso crucificado, de autor anónimo, fechado en el siglo XVII. Este Cristo presenta una particularidad: el paño de pureza tiene forma de cruz (de aspa, obviamente), lo que hace que podamos ver parte de las caderas de la imagen. Este dato no es único en la Semana Santa de Salamanca, el Cristo de los Doctrinos la comparte con él, y no es lo único, ya que también tienen en común la autoría anónima y el siglo de su datación (el XVII). Esta imagen procede de la Iglesia del Espíritu Santo (la Clerecía) y no sé muy bien por qué abandonó el templo barroco para pasar a pertenecerle a esta cofradía, pero es así. Es un crucificado de estilo barroco, como creo que ha quedado claro por la fecha en la que ha sido datado.

- María, Nuestra Madre: Imagen de vestir de tamaño real. Fue tallada por el catedrático de Bellas Artes de la Universidad de Salamanca Hipólito Pérez Calvo, fallecido hace unos años, más concretamente en octubre de 2009.


Esta imagen representa a una virgen dolorosa, estando su rostro surcado por una profunda expresión de dolor. Sin embargo, y probablemente debido a ser una imagen tan “joven”, no presenta los cánones típicos de las dolorosas castellanas. Carece, por tanto, de ese rostro en ocasiones sumamente expresivo y de rasgos ampulosos y muy marcados. El rostro de esta virgen es mucho más delicado, por decirlo de alguna manera y sus rasgos más suaves y redondeados, pero sin llegar a los extremos de las dolorosas andaluzas.

La virgen va vestida con saya, toca y manto, todo ello en blanco inmaculado y primorosamente bordado en plata, queriendo simbolizar la pureza de la virgen. Esta imagen es portada a hombros por casi 120 mujeres.

Recorrido penitencial.

Esta procesión tiene un recorrido bastante largo, ya que sale de la Iglesia Nueva del Arrabal, llega hasta las puertas de la Plaza Mayor y vuelve a su sede canónica en la otra ribera del Tormes. Os dejo el recorrido oficial de la misma.

Iglesia de la Santísima. Trinidad (Arrabal), Carretera de Madrid, Puente Romano, Ribera del Puente, Tentenecio, Plaza de Juan XXIII, Pla y Deniel, S.I.B. Catedral Nueva (por el interior haciendo estación de Penitencia), Atrio de la Catedral (Acto Penitencial y Oración por el Amor y la Paz), Plaza de Anaya, Rúa Mayor, Plaza del Corrillo, Meléndez, La Compañía, Rúa Antigua, Plaza de San Isidro, Libreros, Vera Cruz, Tentenecio, Ribera del Puente, Puente Romano, Carretera de Madrid, Iglesia de la Santísima Trinidad (Arrabal).


Los que conozcáis un poquito Salamanca veréis que se trata de un recorrido muy largo, y en la Catedral tardan un ratito, ya que hacen estación de penitencia en el interior y, una vez fuera, sueltan palomas como símbolo de la Paz y, en compañía del Obispo, realizan una oración por el Amor y la Paz en el atrio del templo. Lo dicho, una de las procesiones más largas de la Semana de Pasión charra.

Lugares de interés para ver el desfile.

Como ya he hecho en otras ocasiones similares, me gustaría dejaros aquí una serie de lugares desde los cuales puede disfrutarse esta procesión con unas vistas privilegiadas. Debido a esa paradoja de la que os hablaba al principio, os recomiendo acudir al lugar con antelación: esta procesión no le gusta a nadie, pero en cada uno de estos puntos que os destaco a continuación la aglomeración de gente que se forma es impresionante.


- La salida: Cierto es que merece la pena verla. La puerta de la iglesia es bastante bajita y es un verdadero espectáculo ver in situ cómo los cofrades tienen que hacer virguerías para sacar a las imágenes, que son aproximadamente de tamaño natural pero, como es obvio, a esta altura hay que sumar parte de la cruz en el caso del Cristo y en el de la Virgen la preciosa corona que lleva, además de las correspondientes carrozas.

- Puente Romano: Cruzar este puente, datado en parte en el siglo I después de Cristo es una de las señas de identidad de esta cofradía. Resulta un espectáculo digno de verse cuando, en la anochecida, estas imágenes desfilan sobre el puente y los espectadores podemos disfrutar de una grandiosa vista de las Catedrales, con las dos imágenes acercándose a ellas poco a poco.


- Calle Tentenecio: Esta es una cuesta estrecha y muy empinada. Resulta, por tanto, muy costoso para los hermanos de carga subirla con las imágenes a hombros. Es también una estampa muy bella verles subir por esta calle, cuya recta final está siempre abarrotada de gente.

- Plaza de Anaya: Tras cuatro horas de procesión (aproximadamente) el desfile sale de la Catedral Nueva tras haber realizado en el interior de la misma una estación de penitencia. En el atrio del templo realizan uno de los actos más originales y multitudinarios de la semana de pasión charra: una suelta de palomas, como símbolo de la paz, para que ésta al fin reine en el mundo. Inmediatamente después, el Obispo de Salamanca dirige una oración con este mismo fin.


- De vuelta a casa: Pongo este título por no repetir lo del Puente Romano. Este momento ocurre al filo de las 3 de la madrugada, la Catedral sigue iluminada y, desde la ribera del Tormes, podremos contemplar la estampa de las imágenes (esta vez de cara a nosotros) con el fondo del templo bañado de luz. Merece la pena quedarse hasta esas horas para disfrutar de este momento único. La entrada en el templo resulta igual de complicada que fue la salida, los cofrades cierran las puertas y se despiden hasta el próximo año.

Mi opinión personal.

A pesar de que he acompañado a esta cofradía en varias ocasiones (nunca en la totalidad de la procesión), este es uno de los desfiles que menos me gustan de la Semana Santa salmantina y esto es así por varias razones.


- Procesión demasiado larga: Como charra estoy acostumbrada a que los desfiles de Semana Santa duren entre 3 y 4 horas (alguno hay que dura 5). Ya la procesión del Santo Entierro se me hace larga y tediosa, a pesar de la calidad de las imágenes que desfilan en ella.

La procesión objeto de esta opinión me parece excesivamente larga. Esto es así por el recorrido y por la lentitud con la que procesionan los pasos, pero sobre todo por la ingente cantidad de cofrades que acompañan a las imágenes. Esto hace que cuando el último cofrade abandona la iglesia, la cruz de guía haya alcanzado ya casi el final del Puente romano. Cierto es que la cofradía con mayor número de hermanos en Salamanca es la de la Soledad, pero a la hora de salir en procesión esta cuenta con más hermanos dispuestos a acompañar a sus imágenes.


- No entra en la Plaza Mayor: Sé que al decir esto me estoy contradiciendo a mí misma. La hermandad asegura que no entra en el ágora como señal de penitencia y para darle al desfile un toque de sobriedad. No sé si esto será así, ya que si algo le encanta a esta cofradía es llevarle la contraria a todo el mundo. Aun a riesgo de alargar aún más un desfile ya excesivamente prolongado, me gustaría ver estas imágenes en la Plaza Mayor, aunque sólo fuese para entrar por el arco el Corrilo y salir por el de Paulino. Esto ocurrió el año en que el ágora celebró su 250 aniversario y lo hicieron exclusivamente para rendirle su particular homenaje a nuestra preciosa plaza.

- Hermandad poco dada al trabajo en equipo: Esto quedó muy claro en el año 1995 cuando decidieron montar el desfile por su cuenta y riesgo sin la colaboración de la Junta de Cofradías, situación que se prolongó durante toda una década como ya os he comentado.


Cierto es que esta cofradía le dio a la Semana Santa el necesario empujón para salir del enorme bache en el que se vio metida a finales de la década de los 60 y comienzos de los 70 y esto es digno de alabanza, ya que en aquella época a punto estuvo de desaparecer la Semana Santa en Salamanca, pero, en mi opinión, eso no les otorga carta blanca para ponerse el mundo por montera y hacer lo que les venga en gana.

A pesar de todo lo expuesto, podéis comprobar que le he otorgado a eta procesión cuatro estrellas en la calificación ciao, y esto es porque esos inconvenientes de los que os he hablado, al que hay que sumar el sempiterno frío salmantino, se ven ampliamente superados por las ventajas que reporta asisitir a esta procesión y que os resumo a continuación.


- Disfrutar de unas vistas únicas: Aunque para ello haya que pasar frío o estar allí con mucha antelación, recomiendo especialmente disfrutar de este desfile al final del mismo, esa postal de las imágenes ya de vuelta a casa con la Catedral iluminada de fondo es bellísima y digna de verse.

- Las imágenes: El crucificado es sencillamente precioso. Representa a Cristo ya muerto y, por tanto, con las cinco llagas, a lo que hay que sumar su innegable valor histórico y artístico. El calvario sobre el que se alza la cruz semeja a una roca desnuda, rodeada de flor roja. Está iluminado con cuatro velones, que debido al viento reinante, la mayoría de los años acaban apagados.


En cuanto a la Virgen, decir que está pidiendo a gritos ser cubierta con un palio, que la igualaría a las dos Reinas de la ciudad (la de Salamanca y la de San Esteban) pero comprendo que es muy difícil que se cumpla este deseo mío, ya que a las hermanas de carga les cuesta muchísimo sacarla y meterla en el templo por esa puerta tan pequeña, y ya con el palio mucho me temo que sería prácticamente imposible.

La carroza sobre la que desfila me gusta mucho. Es muy castellana, sobria y elegante a la par que discreta y sin florituras innecesarias. La Virgen va adornada con flor blanca, a conjunto con toda su indumentaria. Al igual que el Cristo, va iluminada con candelería de cera, que queda más bonita y natural que la eléctrica, pero presenta el mismo problema que el expuesto en el apartado anterior, y que también sufren otras imágenes en Salamanca, como puede ser el Cristo de la Agonía Redentora o su compañero de fatigas, el Yacente de la Misericordia.

Recomendación y conclusiones.

Si has llegado hasta aquí, creo que es más que evidente que recomiendo asistir a esta procesión. A pesar de ser una de las que menos me gustan de la Semana de Pasión charra por los motivos que os expuse más arriba, hay que reconocerle su originalidad, nos ofrece unas estampas únicas que merece la pena disfrutar.

Tenía pensado publicar esta opinión el Jueves Santo, coincidiendo con la salida penitencial de esta cofradía, pero pensándolo mejor he decidido hacerlo en este Domingo de Ramos para animaros a que os acerqueis a Salamanca y podais disfrutar de este desfile en todo su esplendor. Aún estais a tiempo.


Agradezco lecturas, valoraciones y comentarios. Muchos besos a todos y hasta la próxima.


Fuentes:

Imagen Cristo del Amor y de la Paz:  http://jorgemonterolopez.blogspot.com.es/2010_04_01_archive.html.

Imagen María Nuestra Madre:  http://diariodesalamanca.es/wp-content/uploads/Mar%C3%ADa-Nuestra-Madre.jpg

Imagen suelta de palomas: http://1.bp.blogspot.com/-FuR6gM8xcVw/TZRpvivbC0I/AAAAAAAAAtk/LPH7Dv5cTIo/s1600/Imagen_002.jpg

3 comentarios:

  1. Shaka, una gran entrada! Que sepas que a mi esta procesión desde pequeñita siempre me ha gustado mucho, aunque hace ya unos años que no bajo a verla. Pero mira, después de leer tu artículo y ver las fotos me ha entrado el gusanillo. La foto de la suelta de palomas me encanta. ¡Un beso!

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  2. ¡Hola, Shaka! Tienes un premio para tu blog en el mío. Me parece que merece la pena que no lo dejes abandonado. Que tu Salamanca es muy bonita y tus entradas la describen muy bien.
    ¡Un besazo!

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  3. Huy,yo esta semana santa he dormido xDDD

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